18 de Jul de 2019
Sufre espasmos famoso abogado en audiencia
11 de Julio de 2019
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En medio de un receso de la audiencia celebrada en los juzgados del Reclusorio Norte, el abogado Juan Collado fue blanco de una serie de espasmos derivados de la hipertensión y la diabetes.

El acusado de lavar dinero en Querétaro, a través de una la caja Libertad y Servicios Financieros, se llevó las manos al pecho.

Eran las 2:10 horas del miércoles. Collado fue asistido por sus abogados, que se limitaron a darle unos tragos de agua.

El abogado había oído durante dos horas cómo tejió una red financiera con al menos otras cinco personas, para simular la compra-venta de inmuebles para lavar dinero.

En la audiencia, los fiscales atizaron en dos ocasiones que Collado se valió de relaciones de alto nivel como el ex Presidente Enrique Peña Nieto, el Gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, y hasta el zar de los casinos Javier Rodríguez Borgio, para cometer una serie de ilícitos con la supuesta compra venta de inmuebles.

La vinculación a proceso en ese momento era inminente. Un dato, proporcionado como prueba, que se había comprado el juez Jesús Eduardo Vázquez es que al litigante le habían depositado 24 millones de pesos en 2015 por la supuesta venta ilícita de un inmueble, con un valor en ese momento de 156 millones de pesos más IVA.

Collado resopló una y otra vez en la sala de audiencia, comenzó a sudar y comenzó a presentar una temblorina en las manos. Los abogados pidieron una ambulancia.

El abogado Javier López comunicó al juez, a las 2:22 horas, que su cliente requería de un médico, pero no cualquiera. El suyo, el de cabecera, que ya se encontraba en los juzgados.

El litigante sugirió al juez que su cliente requería ser trasladado para una valoración especializada.

"Presenta espasmos y una parálisis en una parte del rostro, del lado izquierdo", afirmó.

El juez anotó las recomendaciones. Mandó a llamar al médico particular de Collado y lo sentó en la silla de testigos para que diera un diagnóstico del problema.

El cardiólogo Jorge Eduardo Cossío, del Instituto de Cardiología y del Hospital Ángeles, indicó que atiende a Collado desde 2005 y que sabe que es hipertenso, que tiene la glucosa alta, colesterol elevado, al igual que los triglicéridos.

Añadió que Collado presentó en ese momento un dolor precordial, sudoración, parestesia en el lado izquierdo de la cara, presión alta y angina de pecho, por lo que requería de estudios de laboratorio y hasta medicina nuclear.

Bajo juramento de decir verdad, el juez hizo que el médico afirmara si realmente Collado necesitaba ser trasladado a un hospital, a lo que el galeno, consideró que debía hacerse como una sugerencia suya.

No obstante las señales, los abogados cambiaron la jugada y pidieron que mejor los fiscales federales apuraran la acusación, y que el doctor permaneciera en la sala por cualquier emergencia.

A las 3:13 horas, la defensa solicitó otro receso para valorar realmente si podía seguir Collado en la audiencia o debía ser trasladado a un hospital.

Unos minutos después, a las 3:17 horas, el juez concedió el receso, pero impuso a Collado la prisión preventiva oficiosa, sin vincularlo a proceso.

El juzgador recordó que el Reclusorio Norte cuenta con servicio médico y que el acusado tenía que pasar por ese filtro.

Tras el receso de media hora, el abogado ya no presentó problemas con su salud, al menos de forma visible, por lo que la audiencia continuó.

"Pará no causar más estragos (con la audiencia) ya se le hizo (a Collado) una revisión médica y tomó medicamentos, queremos que ya se resuelva su situación jurídica", indicó el abogado defensor.

En ese momento, a las 3:50 horas, la defensa presentó dos tomos en los que supuestamente se demostraba que la venta de un inmueble en Querétaro, causa de la disputa, fue legal y que figuraba en un juicio civil en aquel estado.

Los fiscales solicitaron un receso de una hora para analizar los documentos.

Tras ese lapso de tiempo, los abogados de Collado se dedicaron a tirar las pruebas presentadas por la FGR. Uno a uno, los litigantes se dedicaron a desbaratar la acusación por delincuencia organizada para evitar que su cliente se quedara a dormir dentro del penal.

Los abogados animaron a Collado ante la apabullada que en ese momento daban a los fiscales.

A las 6:32 horas, el juez pidió un receso para analizar su veredicto.

Eran las 7:16 horas, cuando el juez dio sus argumentos y dejó en claro que Collado participó en una actividad ilegal que propició la delincuencia organizada y el lavado de dinero.

Y a las 7:50 horas, vinculó a proceso al abogado cercano a Peña Nieto y pidió a los fiscales complementar la investigación en seis meses.

El juzgador calmó al abogado y le recordó que en el penal existe servicio médico, medicinas y hasta sillas de ruedas para que no se deteriore su salud.

Collado movió la cabeza en forma negativa y torció la boca.

 

 

(Con información de REFORMA)

 



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